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martes, 27 de diciembre de 2022

El siglo XXI: el siglo de China

La República Popular China, mayormente conocida como China a secas, es la nación más habitada del mundo, es el segundo país más grande de Asia en cuanto a territorio se refiere (superado únicamente por Rusia) y recientemente se ha convertido en uno de los países económicamente más prometedores de las últimas décadas. ¿Cómo ha sido esto posible? ¿Podría ser la primera potencia mundial en un futuro?

Xi Jinping, actual presidente de China


Del comunismo al modelo chino


Durante la primera mitad del siglo XX, una China asolada por la pobreza extrema y en una época preindustrial pasa por numerosos conflictos a nivel interno, al externo, se enfrenta a la invasión japonesa. Es por estos motivos por los que el Partido Comunista Chino (PCC) decide tomar el poder bajo la dirección de Mao Zedong en 1949, desde entonces, el país fue saliendo poco a poco de la pobreza gracias a la industrialización y a una serie de políticas económicas que permitieron situarla en el lugar en el que están actualmente.

Mao Zedong

Durante el mandato de Mao (1949 - 1976) es cierto que no se tomaron demasiadas medidas para salir de una economía basada en la agricultura y la subsistencia, en su lugar, el PCC trató de intentar alejar lo máximo posible a la nación del modelo capitalista (véanse los casos del Movimiento Antiderechista de 1957 para purgar todo pensamiento liberal y la Revolución Cultural, desde 1966 hasta 1976, para finiquitar cualquier resto de pensamiento capitalista, liberal e ilustrado) pero tras la muerte del líder supremo y con Deng Xiaoping en el nuevo cargo en 1978, el país dio un giro de 180º con nuevas políticas liberalizadoras que son consideradas como el inicio del cambio político y la apertura al resto del mundo.

Deng Xiaoping

Una vez que fue instaurado, Xiaoping inició una serie de reformas, siendo las más destacadas las "políticas de puertas abiertas" de 1986, que defendían que China debería poseer las mismas condiciones comerciales que en el resto de potencias para que pudiera crecer económicamente. Gracias a ella, se permitió la inversión extranjera en el país a través de las denominadas como "zonas industriales", se tramitaron licencias para la libre creación de empresas privadas y la economía pasó a centrarse en la exportación masiva de productos a bajos precios, lo que incentivaría al resto de naciones a que compraran sus productos en lugar de los de la competencia. 

A lo largo de los años 90, con la toma de medidas como El Gran Cortafuegos se impedía que entrara información del exterior y al mismo tiempo, se ayudase a que creciesen las empresas nacionales del mundo tecnológico. Una vez llegados a los años 2000, China logra entrar en la Organización Mundial del Comercio (OMC), que permitía rebajar los impuestos a todos aquellos que decidieran importar recursos del país asiático, incentivando un mayor comercio internacional y abaratando aún más los costes de sus productos de cara al extranjero.

Con la llegada del 2008, el mundo se vio sometido a una gran crisis de la que ni siquiera China pudo librarse, pasando de una tasa de crecimiento del PIB del 14% en 2007 al 9% en el año siguiente (Fuente: Base de datos del Banco Mundial), no obstante, sí que consiguió salir mejor parada que el resto de países gracias a la actuación del gobierno, el cual supo actuar rápido con la aplicación de un paquete de estímulo económico equivalente a 586.000 millones de dólares.

Ya en 2012, Xi Jinping es nombrado como nuevo presidente y continúa en el cargo hasta la actualidad. Él tenía un gran plan de progreso económico centrado en invertir en el comercio interior y las empresas privadas, sin embargo, no terminó de fructificar y acabó afectando al externo, haciendo que descienda un 6,7% en 2016 con respecto al 2015 según el ICEX.

A pesar de este descenso puntual, es debido a las relaciones financieras internacionales por las que se estima que para el 2027 se sitúe como primera potencia mundial (actualmente se encuentra en el 2º puesto), ya que desde el 2017 hasta el 2019, con todas las políticas de liberalización, la inversión extranjera durante tantos años, la apuesta por el desarrollo del sector secundario y las empresas privadas hacen que China tenga todas las papeletas para ganarse ese puesto.



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